
Senegal se proclamó campeón de la Copa Africana de Naciones tras vencer a Marruecos en una Final cargada de tensión y polémica disputada en Rabat. El encuentro, de escasas emociones en el tiempo regular, quedó marcado por un penal señalado vía VAR que Brahim Díaz falló tras una larga interrupción, lo que cambió por completo el rumbo del partido.
La falla del atacante marroquí dio un impulso anímico decisivo a los Leones de Teranga, que en el tiempo extra aprovecharon el momento para sentenciar el título con un golazo de Pape Gueye desde fuera del área. Marruecos intentó reaccionar, pero no logró igualar el marcador.
Con este triunfo, Senegal levantó su segunda Copa Africana de Naciones y dejó en claro que, incluso en territorio hostil, su solidez y carácter lo mantienen como una de las potencias del futbol africano.
