
El inesperado parón de cinco semanas en la Fórmula 1 durante abril podría convertirse en una ventaja clave para Cadillac, según el piloto Valtteri Bottas. La cancelación de las pruebas en Baréin y Arabia Saudí, derivada del conflicto en la región, permitirá al equipo trabajar en mejoras aerodinámicas y operativas.
Bottas reconoció que la escudería aún enfrenta problemas mecánicos y de rendimiento, incluyendo fallos en el sistema de combustible y paradas en boxes lentas, además de una falta de carga aerodinámica en la parte trasera del monoplaza. Por su parte, Sergio Pérez también admitió que el diseño del coche, finalizado con anticipación, era básico y condicionaría el arranque de la temporada.
A pesar de las dificultades, Cadillac ya ha comenzado a introducir mejoras y espera que este receso impulse su desarrollo de cara a las próximas carreras, con actualizaciones previstas a corto plazo.
