
Sergio Pérez se mostró optimista ante el nuevo paquete de mejoras que estrenará Cadillac en el Gran Premio de Austria, confiando en que las actualizaciones permitan acercarse aún más a la zona media de la parrilla. El mexicano destacó que el equipo ha progresado constantemente y espera que los nuevos pontones, la carrocería revisada y el piso rediseñado del monoplaza ayuden a reducir la diferencia con sus rivales.
“Queremos lograr un buen progreso”, señaló Pérez, quien reconoció que aún deben mejorar en la gestión de neumáticos, aunque considera que la escudería está dando pasos importantes tanto dentro como fuera de la pista.
Además, el tapatío descartó utilizar el chaleco de enfriamiento pese a las altas temperaturas previstas en Spielberg, argumentando que el peso extra afecta el rendimiento. “Soy mexicano, así que para mí esto no es demasiado cálido”, bromeó el piloto, quien espera que las mejoras acerquen a Cadillac a la lucha por avanzar a la Q2 de forma habitual.
