
La tensión dentro de FIFA aumenta. AFC, Concacaf y UEFA se unieron para cuestionar públicamente el liderazgo de Gianni Infantino y rechazaron el proyecto FIFA Forward Enterprise, al considerar que abrir la participación de inversionistas privados en torneos como la Copa del Mundo sería un “grave error de juicio” y una “traición” a la confianza del futbol.
Las tres confederaciones exigieron una dirigencia que “sirva al futbol, no que pretenda controlarlo”, además de mayor transparencia, apertura y rendición de cuentas.
La postura también recibió el respaldo de Estados Unidos, Canadá, la CFU y la UNCAF, que pidieron “cambios significativos” para fortalecer la gobernanza de FIFA.
En contraste, la Federación Mexicana de Futbol no se sumó al pronunciamiento. Apenas el pasado 6 de agosto, la FMF expresó públicamente su respaldo a Infantino y aseguró que confía en su liderazgo para continuar impulsando el desarrollo del futbol mediante el fortalecimiento institucional.
