
Sergio Pérez vivió una jornada complicada pero alentadora en su primer día de pruebas con Cadillac en el Circuito de Barcelona-Catalunya. El piloto mexicano apenas completó 11 vueltas durante la sesión del lunes, aunque aseguró que los inconvenientes forman parte natural de un proyecto que inicia desde cero rumbo a la temporada 2026 de la Fórmula 1.
“Hoy tuvimos muchos problemas, lo cual es bueno”, señaló Checo, al destacar que es preferible que las fallas aparezcan en esta etapa temprana. Pérez subrayó que el objetivo principal es sumar kilómetros y permitir que el equipo identifique áreas de mejora antes de avanzar en el desarrollo del monoplaza.
El tapatío, quien regresó al paddock de la F1 tras un año de ausencia luego de su salida de Red Bull, se mostró motivado por el desafío de formar parte de una nueva escudería. Además, reconoció que los nuevos autos representan el cambio reglamentario más grande que ha enfrentado en su carrera, por lo que la adaptación será clave para todos los pilotos.
Checo cerró destacando su entusiasmo por crecer junto a Cadillac y por el enorme reto que implica construir un equipo competitivo desde sus cimientos.
