
Florentino Pérez protagonizó una explosiva comparecencia apenas dos días después de la derrota 2-0 del Real Madrid ante el FC Barcelona, resultado que le dio el título de liga al conjunto catalán y dejó al cuadro blanco sin un trofeo de gran relevancia por segunda temporada consecutiva.
En una rueda de prensa marcada por el tono eufórico y las críticas directas a periodistas y medios, el dirigente negó de forma tajante una posible renuncia a la presidencia madridista. “Lamento decirles que no voy a dimitir”, sentenció, confirmando además que buscará reelegirse en las próximas elecciones del club.
Florentino también rechazó rumores sobre problemas de salud y aseguró que existe una campaña para desgastarlo. “Mi salud es perfecta. Se ha creado una situación absurda contra el Real Madrid y contra mí. No se gana siempre, pero aprovechan esta situación para atacarme”, declaró.
Uno de los temas más fuertes fue su postura sobre el llamado Caso Negreira, investigación judicial que involucra al FC Barcelona por pagos al exvicepresidente arbitral José María Enríquez Negreira. Pérez calificó el asunto como “el mayor escándalo de corrupción de la historia del futbol” y aseguró que el club prepara un dossier de 500 páginas para enviarlo a UEFA.
En el plano deportivo, el presidente elevó aún más el tono al asegurar que al Madrid le “robaron siete ligas”, afirmando que la institución incluso recopiló videos sobre decisiones arbitrales que, según su postura, perjudicaron al equipo esta temporada.
Sobre la polémica pelea entre Aurélien Tchouaméni y Federico Valverde, Florentino restó dramatismo al conflicto y sostuvo que este tipo de roces ocurren con frecuencia dentro de cualquier vestidor. “Se han pegado jugadores casi todas las temporadas”, afirmó.
Sin embargo, dejó claro que lo más grave para él fue que el incidente se filtrara a la prensa. “Me parece peor que lo hayan sacado a la luz. Se dan una patada y luego son amigos”, remató, defendiendo la unidad interna del vestuario merengue.
