
El piloto mexicano Sergio Pérez reconoció su responsabilidad en la sanción que le costó el primer punto de la historia a Cadillac en el Gran Premio de Mónaco. Aunque terminó décimo en pista, una infracción en la parrilla de salida provocó una penalización que lo dejó fuera de la zona de puntos.
Pérez explicó que el error ocurrió al llevar al límite su procedimiento de salida para maximizar sus opciones en un circuito donde adelantar es muy complicado. Aun así, destacó el esfuerzo realizado durante una carrera llena de contratiempos y consideró que el resultado dejó aspectos positivos para el equipo.
El tapatío restó importancia a la pérdida de la unidad y aseguró que la temporada no se definirá por un solo punto. Además, se mostró optimista sobre el futuro de Cadillac, convencido de que habrá nuevas oportunidades para sumar conforme el equipo continúe mejorando su rendimiento.
De cara al Gran Premio de Barcelona, Checo espera que el trazado español ofrezca una referencia más clara sobre el verdadero nivel competitivo de la escudería y el progreso alcanzado desde el inicio de la campaña.
